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1997 Decorada de ascensores

    El local donde trabajaba esta ubicado en los bajos de un edificio señorial. La parte de viviendas tenían un señor en la portería muy amable y serio; las escaleras y el pasillo que llevaban hasta las oficinas eran oscuras y tétricas, el olor a humedad y gasolina que subía de los garajes tampoco añadían glamour al momento de entrar a trabajar. A las 8.30h había que fichar.

    Bajando las escaleras encontrabas una puerta con el letrero de la empresa, una chapa oxidada del tamaño de una galleta Chiquilín. A su derecha, otra puerta con otro cartel diminuto donde ponía «sin salida», detrás un pasillo con una estrecha estantería con pequeños cajones llenos de repuestos, arandelas, tornillos, cables, … a la izquierda la infinita estantería y a la derecha una mesa con un taco de notas de incidencias y un teléfono; y detrás de la mesa un hombre con un aspecto enjuto, consumido y enfadado. Rotundo, pero con tanta experiencia!!! un maestro.

    La puerta de entrada a la oficina estaba en el centro, a su izquierda un pasillo con varias puertas todas cerradas, y la última la del despacho del dueño de la empresa. Para acceder a su despacho salíamos al pasillo y accedíamos a su despacho. Era un pasillo estrecho que ponía nervioso a cualquiera, la oscuridad de las paredes, las maderas de las puertas y suelo barnizadas, el edor del garaje, no ayudaba a tener un encuentro mínimamente agradable.

    Pero a mí me daba risa!!!, era mi secreto para no entrar predispuesta, yo imaginaba que en esta historia de terror absurdo, el era el dueño de la mazmorra y yo su malvada princesa favorita.

    El día de la entrevista con el dueño iba tranquila, como ya había visto antes el lugar pues pensé que el despacho del dueño no sería muy diferente al resto, pero me sorprendió porque tenía una ventana a un patio interior con plantas. Luz natural en aquel entorno fué increible.

    Empezó la entrevista con el curriculum en sus manos:

    Me ha comentado el sr. tal que usted está preparada para el puesto, que ha sido secretaria de dirección durante años y maneja programas informáticos. También que la gusta trabajar en equipo y no tiene problemas de movilidad incluso si tuviese que viajar. ¿Es cierto?

    Correcto, contesté

    Y continuó: Veo que está casada, ¿tiene usted pensado tener hijos?

    Si se refiere Ud. quedarme embarazada pronto, la respuesta es no. Pero como por edad podría ser, no se preocupe, que si eso pasa yo le aviso!!!

    Le debió de parecer gracioso mi comentario porque esbozó una ligera mueca que me pareció de satisfacción. Y siguió … El puesto no es de secretaria para el sr. tal como se la había indicado, el director comercial no desempeña su función como necesito y dependerá usted de mí directamente para dirigir a los vendedores.

    Sin problema

    Perfecto, empieza usted mañana

    No, hasta el próximo lunes no puedo empezar

    Yo la necesito mañana, si no es así no me interesa

    Sr. me quedan dos días para terminar el curso de Contaplus y lo voy a terminar, y cuando lo termine puedo empezar. Comprenderá que si me comprometo a hacer algo lo suyo es terminarlo ¿no?. Si Ud no puede esperar no soy la persona adecuada.

    De su cabeza salía humo !!! Alguien le había dicho NO, a su imposición, y además había defendido la posición del NO. Y eso le gusto !!!